
Julieta:Corran, corran a la morada de Febo, veloces corceles del Sol,. El Látigo de Faetón ojalá los lanza al crepúsculo. Venga la dulce noche una oferta sus densas cortinas. Cierra, ¡oh tus Sol!, Penetrantes ojos, Y Deja Que en el silencio venga a mi mi Romeo, e invisible se lance en mis brazos. El amor es ciego y ama la noche, y A su luz enigmática Cumplen sus citas Los Amantes. Ven, imponente noche, Madre de humilde y negra túnica, y enséñame a perder en el juego blando, donde las vírgenes empeñan su virginidad. Cubre con tu manto la pura sangre que arde en mis Mejillas. Ven, noche; Ven, Romeo, tú que eres mi día en medio de esta noche; tú que ante sus tinieblas pareces un copo de nieve sobre las negras alas del cuervo.



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